CONSEJOS PARA ADELGAZAR
SALUDABLEMENTE
Tener
en cuenta al realizar las compras lo siguiente:
Es importante acudir a hacer la compra sin hambre, porque en caso
contrario elegirás alimentos más engordantes. Si no
puedes ir después del desayuno o de la comida, tómate 1/2 hora antes una buena
manzana u otra fruta.
En el supermercado evita pasar por las zonas de alimentos poco
convenientes, como bollería, chocolates, bebidas alcohólicas, aperitivos, etc.
Es difícil resistirse cuando vemos pasar ante nosotros una hilera interminable
de galletitas y chocolates.
Al hacer la compra no te olvides de los postres: ante un
"arrebato incontrolable" después de cenar, es preferible disponer de
un poco de queso de Burgos, un yogur o incluso un flan, antes que echar mano de
otros postres menos convenientes que pueda haber en la despensa.
Siempre que sea posible, sustituye alimentos refinados por
integrales (pan, pasta, galletas,...). Además de aportar más vitaminas, la
fibra que contiene facilita el proceso digestivo y da sensación de saciedad.
Compra siempre muchas frutas y verduras (frescas o en tarro de
cristal). Además de aportar nutrientes esenciales para el organismo, tienen
pocas calorías y sacian.
Tener
en cuenta cuando se cocina lo siguiente:
Procura cocinar cuando aún no tienes demasiada hambre. Así te
resultará más fácil evitar el "picoteo de la cocina" que tántas calorías aporta sin darnos cuenta.
Olvídate de los fritos definitivamente y acostúmbrate a cocinar
con técnicas más saludables, como al vapor, a la plancha, al horno o en
papillote.
Decidir con prisas lo que vas a preparar para la comida suele
llevarte a lo más sencillo: el picoteo, los fritos y los bocadillos. Dedica
media hora el domingo por la tarde para planificar las comidas y cenas de la
siguiente semana y hacer la lista de la compra necesaria para ello.
Desecha las salsas ricas en grasas para acompañar tus platos.
Condimenta las comidas con hierbas (perejil, tomillo, laurel), especias
aromáticas (canela, curry o azafrán) y aliños preparados con limón.
En vez de sofreír o saltear los vegetales, hazlos al vapor o al
horno y agrega el aceite al final. Algunos vegetales como la berenjena, las
setas, el calabacín o el pimiento, pueden absorber gran parte de la grasa que
se añade a la sartén; por ello, si es posible cocínalos primero sin aceite
(cocidos, al vapor, asados o en papillote) y añade el aceite después.
Prepara sólo las raciones que se corresponden con los comensales
que vas a tener, pues después en la mesa siempre tendemos a acabar lo que queda
en la fuente aunque ya no tengamos hambre. Si queda la comida escasa, siempre
podremos completarla con una fruta o un yogur.
Tener
en cuenta cuando comes en tu hogar lo siguiente:
Si no es una comida de compromiso, es mejor que sirvas los platos
en la cocina y los lleves así a la mesa. Si no tienes la fuente delante de los
ojos no tendrás la tentación de repetir.
Come despacio y mastica muy bien los alimentos. La señal de
saciedad que el estómago envía cuando ya contiene suficiente alimento tarda en
llegar al cerebro 20 o 30 minutos. Si se ingieren los alimentos muy rápido,
estas señales llegan cuando se ha comido más de lo necesario.
Sírvete la comida en plato de postre. Al ser más pequeño, cabe
menos cantidad de comida y psicológicamente crees que has terminado un plato.
Verás como te das menos atracones.
Destina un único lugar para comer y evita hacerlo en la cama o
viendo la televisión. Termina con la mala costumbre de las palomitas o las
patatas fritas delante del televisor, pues comemos mecánicamente, sin darnos
cuenta.
Tener
en cuenta cuando comes fuera de tu hogar lo siguiente:
Si comemos en un restaurante, una buena opción puede ser pedir
dos primeros, que generalmente suelen ser ricos en hidratos de carbono y fibra.
Los segundos con frecuencia contienen bastantes grasas.
Un buen postre es el helado sorbete. Al estar elaborado
principalmente con agua y frutas, tiene la mitad de calorías que los normales.
Comer fuera no puede ser una licencia para abandonar, aunque sólo
sea por unas horas, tu alimentación saludable. Sabes que en el menú de
cualquier restaurante encontrarás platos equilibrados, como ensaladas, cremas,
carnes y pescados a la plancha. Sólo tienes que pedirlos.
Cuando comas fuera no abuses del alcohol porque, además de tener
bastantes calorías, relaja tu determinación de controlar lo que comes.
Una costumbre cada vez más extendida y sin duda muy saludable es
pasar directamente al café tras el segundo plato. Los postres suelen ser una
"bomba" dietética.